Los derechos TLGBI y la Agenda 2030


Los derechos TLGBI y la Agenda 2030

El 28 de junio, se conmemora el Día Internacional del Orgullo TLGBI. Esta fecha es simbólicamente importante, recuerda los disturbios que ocurrieron en el bar de Stonewell Inn en el Greenwich Village en la ciudad Nueva York en 1969, donde la comunidad TLGBI se rebeló contra las redadas policiales. Estos disturbios, que duraron semanas, marcan un antes y un después en la lucha de los derechos de la comunidad LGBTI. De acuerdo con Mark Segal, activista LGBTI que vivió los disturbios de Stonewell, la magia y el espíritu de Stonewell recae en la creación del Frente de Liberación Gay, movimiento activista que se forma después de las protestas de Stonewell, y a quien se le debe muchos de los avances en la lucha de los derechos de las personas TLGBI (Salam, 2019).

Esta lucha continúa, hoy la comunidad TLGBI sigue siendo discriminada y sus derechos a la educación, salud, vivienda, justicia, entre otros, continúan siendo un reto. La Agenda 2030 toma relevancia en esta fecha, ya que los países miembros se comprometieron a “No dejar a nadie atrás”. Esto significa que los 17 objetivos y las 169 metas no se pueden lograr sin la inclusión de todas las personas, particularmente de las poblaciones más marginalizadas.

El informe For all The Sustainable Development Goals and LGBTI People (2019) de la organización RFSL1, explica la relación entre la agenda TLGBI y la Agenda 2030. Para ello menciona como prioridades del desarrollo de la población LGBTI seis diferentes dimensiones: la salud, la educación, la pobreza, la seguridad, la familia y el reconocimiento legal al género, y relaciona estas dimensiones con los ODS y sus respectivas metas. Por ejemplo, frente a la dimensión de la salud establece como una de las principales problemáticas de la población LGBTI, su bajo acceso a los servicios de salud debido al estigma y la discriminación de muchos de los prestadores de salud, la falta de servicios de salud que atiendan las necesidades específicas al género o la orientación sexual de la población LGBTI, así como servicios orientados a suplir las demandas insatisfechas en salud sexual y reproductiva específicos de mujeres lesbianas y/o los procesos de hormonización en la población trans.

Además, establece que esta dimensión del desarrollo TLGBI se encuentra plasmada en diferentes partes de la Agenda, pero en especial en el ODS 3 (Salud y Bienestar) que aborda diferentes metas relacionadas con barreras que enfrenta esta población. Así mismo, frente a la dimensión de seguridad, destaca el hecho que las personas TLGBI viven mucha violencia asociada al perjuicio por tener una orientación sexual y/o una identidad de género diferente. Adicionalmente, las respuestas a estas violencias por parte de las autoridades muchas veces son tardía y otras veces profundizan la discriminación contra esta población. Esta problemática está plasmada en el ODS 16 (Paz, Justicia e instituciones sólidas) en las metas (16.1, 16.3, 16.10, 16.b), por ejemplo, la meta 16.1. establece que “Reducir significativamente todas las formas de violencia y las correspondientes tasas en mortalidad en todo el mundo” y la meta 16.b establece la necesidad de “promover y aplicar leyes y políticas no discriminatorias en favor del desarrollo sostenible”.

Cristina Escobar Correa, asesora para la inclusión – Equipo ODS.
Naciones Unidas

Julio 2020

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